Bojalá (Amberjack)
Descubre cómo pescar el bojalá en Panamá: hábitat en arrecifes y estructuras profundas, técnicas de jigging vertical y carnada viva, y tips de equipo.
Sobre el Bojalá (Amberjack)
Descripción general
El bojalá, conocido en inglés como amberjack o almaco jack, es un pez carángido de gran tamaño. Posee un cuerpo robusto y comprimido con una banda amarilla que recorre sus flancos y una aleta dorsal prominente. Puede superar los 20 kg y es famoso por su potencia y resistencia al ser capturado.
Distribución y hábitat
En Panamá se encuentra tanto en la costa del Pacífico como del Caribe, especialmente alrededor de arrecifes profundos, pecios, montes submarinos y estructuras artificiales. Prefiere aguas de 40 a 200 m de profundidad donde busca sardinas, caballas y otros peces pequeños.
Importancia en la pesca deportiva
Su carácter combativo lo convierte en uno de los trofeos más codiciados por pescadores deportivos. Además de su tamaño, su carne es apreciada en la gastronomía. En CapturasPanama promovemos prácticas responsables y el respeto a los límites de captura.
Guía y consejos
Bojalá en Panamá: el desafío de la pesca en profundidad
Bojalá (amberjack) es uno de los grandes depredadores de aguas profundas presentes en el Pacífico y el Caribe panameño. Su cuerpo macizo y su fuerza explosiva lo hacen un rival formidable para cualquier pescador. Capturarlo requiere resistencia, buen equipo y conocimiento de su comportamiento.
¿Qué es y por qué es tan buscado?
El bojalá pertenece a la familia Carangidae y puede alcanzar longitudes de más de 1 m y pesos superiores a 20 kg. Su coloración verdosa a gris con una línea ámbar que recorre sus costados lo distingue de otras especies. Los pescadores lo buscan no solo por la pelea que ofrece, sino también por su carne firme y sabrosa. En Panamá es también conocido como almaco jack o kanpachi.
Hábitat: dónde se encuentra
Esta especie se distribuye por las aguas tropicales y subtropicales de ambos litorales panameños. Prefiere zonas con estructura como arrecifes de coral, barcos hundidos, plataformas y rocas profundas donde se refugian sus presas. Suele encontrarse entre los 40 y 200 m de profundidad, aunque los ejemplares juveniles pueden merodear zonas más someras.
Técnicas que mejor funcionan
1) Jigging vertical
El jigging vertical es una de las técnicas más efectivas para el bojalá. Se utilizan jigs metálicos pesados (200–400 g) que descienden rápidamente hasta el fondo. La clave es realizar jerks vigorosos y continuos para imitar a un pez herido que sube y baja, lo que provoca la agresiva picada del bojalá.
2) Carnada viva
Otra opción productiva es la carnada viva, como sardinas, cojinúas o caballas. Se montan en anzuelos circulares grandes y se dejan bajar cerca de la estructura, permitiendo que el pez se acerque de forma natural. La resistencia del bojalá requiere equipos robustos y un buen manejo del freno.
3) Pesca de fondo con cebos
En algunas zonas se practica la pesca de fondo con pedazos de pescado o calamares. Se usan plomos pesados para mantener el cebo cerca del fondo y se espera la picada mientras se sostiene la caña firme. Es una técnica más pasiva pero igualmente efectiva.
- Tip clave: localiza formaciones submarinas en cartas náuticas o usa un sonar para identificar pecios y montes donde acechan los bojalás.
- Error común: utilizar equipos ligeros. Este pez es extremadamente fuerte y puede romper líneas o doblar anzuelos si no se está preparado.
- Qué revisar: asegúrate de revisar periódicamente el líder de fluorocarbono, ya que la abrasión contra rocas y estructuras es constante.
Equipo recomendado
- Caña / línea: cañas de jigging de 5’6” a 6’6” con acción pesada y carretes de alta capacidad cargados con líneas trenzadas de 50‑80 lb.
- Líder: líderes de fluorocarbono de 80‑120 lb para resistir la fricción contra estructuras y las dentelladas.
- Herrajes: anzuelos circulares fuertes y mosquetones de alta resistencia; jigs de 200 a 400 g o sistemas de carnada con plomos.
- Drag: ajusta el freno al 30–40 % de la resistencia de la línea para tener control sin romper el equipo.
Consejo CapturasPanama
La pesca de bojalá es apasionante, pero recuerda ser selectivo. Devuelve al agua los ejemplares pequeños para permitirles alcanzar su tamaño adulto y evita retener más capturas de las que puedas consumir. Algunos individuos grandes pueden acumular toxinas como la ciguatera; el consumo responsable y la liberación de trofeos son esenciales para conservar esta especie en las aguas panameñas.
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